Sunday, March 12, 2006

ESPERANTO A GODET (idioma universal del absurdo teatro de hacer dieta)

Hemos crecido entre mensajes estéticos paradójicos. Cuando uno, de chico, se negaba a terminar la comida del plato que tenía enfrente, lo más común era escuchar el sermón sobre " los pobres niños del mundo que no tenían qué comer" y nosotros, desagradecidos que nos dábamos el lujo de despreciar el alimento!. Entonces, con más culpa que hambre, uno acababa la ingesta. Un bebé rollizo siempre fue sinónimo de salud, una niña gordita, de simpatía y ternura. Sin embargo, la cosa empezó a torcerse a medida que uno fue desarrollándose (o sea: creciéronle a uno los rollos). Despuntando la adolescencia, las gorditas pasamos a ser las "re-buenas amigas", eternas marginadas del target de belleza en curso. ¿Por qué esa paradoja, si yo fui una nena buena y ecológica y me terminé lo que había en el plato? ¿Qué parte me perdí? ¿Por qué no me inculcaron también que, después de comer todo el puré de papa y camote, debía salir a hacer deporte, aprovechando las instalaciones de un club al que los infantes del África nunca jamás accederían?

Y así seguimos creciendo (siempre hacia los lados) y ahora no podemos menos que sentirnos a disgusto con un cuerpo que no quisimos ni supimos gobernar. Seguramente las responsabilidades están compartidas: educación, genes, sedentarismo... No pretendo hacer a terceros cargo del karma que me tocó en gracia (gracia'l cielo no fue el karma del hambre, la desnutrición, el abandono...). Pero karma, police... Estate atento, Sting y componé una balada que hable de la subestimación atroz que existe hacia el público femenino (sobre todo en lo que a alimentación light se refiere). Linda imagen la que tienen de nosotras los publicistas: estreñidas (sospecho que en esto del "tránsito lento" hay además una velada crítica a nuestro modo de manejar); egoístas y angurrientas (atrincherando un "manjar" sintético símil chocolate, como si alguien en su sano juicio fuera a robarse semejante y desabrido engendro); incoherentes y atolondradas (ante un rápido examen de conciencia sobre si conviene o no condimentar un hipocalórico plato de atún al agua, inclinadas a tirar la chancleta hepática y chantarle tres cucharadas soperas e innecesarias de mayonesa); "casadas" con los productos ("¿le fuiste infiel a tu postre?!?" Después de años de fidelidad a los postres, así quedamos).

Me pregunto si cambiará con el tiempo esta estereotipada mueca del género que las mismas mujeres fomentamos. ¿Y los efectos residuales de tanto endulzante artifical que nos metimos al cuerpo?. Quizá nunca lleguemos a comprender el mensaje que se cifra en los productos a base de ciclamato (si clama por el dulzor que falta, tosa ) aspartamo (aspartamo para usté el azúcar, así no engorda) y sacarina (saca harina de tu alimentación y verás los resultados, chica!).

Lo he vivido en grasa propia. Experimenté el rigor y la desmesura. La abstinencia y el hartazgo. Llevo una vida pendulando entre pantalones que explotan (¡a eso llamo yo "rasgar las vestiduras"!) y ropa que otra vez consigo calzarme. Y sigo peleándola, buscando estar en forma y no deforme, porque el sobrepeso es una cuestión de salud, ante todo. Intento igualmente no volverme maniática: comer es un acto agradable y placentero pero no el único festín que la vida tiene en cartel. Así seguiré, anónima luchadora de una batalla que -intuyo- siempre ganan terceros: los fabricantes de la industria light ("él era un fabricante de mentiras..."), la farmacéutica especializada en cremas reductoras, los dueños de gimnasios, los talles XS, et cetera (tú también, Peter!).

De yapa, les dejo el testimonio en verso de una dama que conoció de regímenes y privaciones. Se trata de un particular soneto con rima imperfecta y licencias poéticas (como la poetisa estaba de licencia, lo escribió otra persona)

Estar furiosa, irascible, muerta de hambre,
angustiada, débil, envidiosa,
vegetal, hiperlíquida, frustrada,
menos paciente, voraz hasta el calambre;

no hallar en la balanza el equilibrio,
mostrarse malaonda, infeliz, obsesionada,
inquieta, loca, insatisfecha,
semizombie, sombría, ensimismada;

huir el rostro al postre de merengue,
beber elíxires de fucus y de algas,
evitar fritos, contar las calorías,
odiar las heladeras, asados, cumpleaños;

creer que lo que sobra, en un mes de sacrificio cabe.
dar el estómago y el alma a un vil engaño,
esto es hacer dieta; quien lo probó lo sabe.

LUPE DE VAGA

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7 Comments:

Anonymous marteen said...

Beautiful!
Keep 'em comin' baby!

March 12, 2006 7:51 PM  
Anonymous sergio said...

Mami: tu soneto es lo más terrible y divertido que he leído en meses. Y hermoso, porque verdaderamente lo es. ¿Si lo uso para enseñarle a mis alumnos de qué se trata la intertextualidad, vas a cobrarme derechos de autor?

Al margen de lo estilístico, mas no de lo estético, te diré que tú eres hermosa siempre, aunque ahora la abstinencia de harinas ha acentuado tu belleza... Pero mentiría si digo que el aspecto exterior (delgado, fibroso) no es importante. Un tiro bajo con cinco kilos de más, es lo menos.

Y sí, el tema de los kilos, y a pesar de los metrosexuales, parece un asunto femenino. Pero nosotros tenemos los nuestros. Léase: la calvicie, los pelos en orejas y narices, etc. La diferencia, quizás, radica en que estos "problemas" llegan un poco más tarde en la vida, cuando ya todo te chupa un huevo. Creo.

De cualquier modo, a la larga la gente importa por otras cosas, al menos para mí es así, y si no me creés te enviaré fotografías de las personas con las que he salido últimamente.

March 15, 2006 6:49 PM  
Anonymous la isatisfecha said...

Toda una exquisitez! Sólo dí dónde mandamos los derechos de autor! Eso sí, esto es para que yo me aleje del camino de las harinas...carezco de tu fuerza de voluntá. Agredecida por tanto panzaso de buen humor!

March 15, 2006 8:42 PM  
Anonymous miranda said...

Frag: bien usted sabe que también he estado allí. Una vez alguien me dijo: "Si podés lograr eso (léase vencer la gordura), vas a poder hacer todo en la vida". Me cagó. Ahora estoy condenada a lograr cosas que no sé si quiero lograr.
Vea, no sé si la delgadez hace la felicidad pero antes que "gorda infeliz", prefiero que me llamen "infeliz" a secas.

March 16, 2006 7:43 PM  
Blogger Quebrantapájaros said...

Fragaria querida: acepto gustoso el padrinazgo virtual siempre y cuando la madrina, Miranda, coora con los gastos. Ya estoy pensando en los sanguchitos de miga, slurp! (perdón, cierto que son mala palabra).

Con su post me caí "redondo" de la risa. Qué pluma de "peso", que "ensancha" las huestes de la ciberescritura.

Fragaria, Ud. es hermosa por donde se la mire, escuche y lea. Se lo dice el marido de una mujer de sus filas que pudo aflojarle al diente y la espera en la "delgada" línea con un abrazo.
Eso sí, he engordado muchos kilos (demasiados quizá) y vea lo injusta que es la sociedad machista, me dicen que me quedan bien. A una dama la despostarían como un "yo".

Eso sí, le marco el "lado flaco" de su maravilloso soneto. La rima vaya y pase, pero...¡Tiene quince versos! Me parece que de "golosa" se le escapó. O el pobre engordó once sílabas más.

Un abrazo de oso.

March 17, 2006 3:41 PM  
Blogger Fragaria Vesca said...

Gente esbelta: gracias reiteradas por tomarse el tiempo y leer las pavadas que escribo.

Sergio: Además del típicos problemas masculinos que bien señalaste, está el complicado mundillo de las disfunciones sexuales (y vaya que hay toda una industria abocada al área en cuestión) No faltará oportunidad de hacer un post al respecto.

PD: Estás autorizado a usar los versos de la Vaga con fines pedagógicos. Si esas blancas palomitas aprehenden el concepto de intertextualidad con ayuda de un delirio escrito por mí, no han sido en vano tantos chistes malos soltados al viento...

PD2: Espero ansiosa las fotografías de tus últimas conquistas ;)

srta isatisfecha: (alguna vinculación con el canal de cable o simplemente se manducó una consonante nasal así, como si nada?) Dígole lo mismo que al Ser (nuestro amigo, no el postrecito): use el puema para lo que le sirva.
Ah... también veo que, con la emoción, se cayó de q en la z de panzazo, pero bue... está perdonada por el cariño y el apuro de la escritura :)

miranda: sé que ud. es de las mías. Tendríamos que formar un equipo de contención y monitoreo, porque, ha de saber como yo lo siguiente: que uno haya logrado bajar esos kilos, no otorga inmunidad a futuro. Como en el caso de un alcohólico, uno nunca deja de ser un "gordo de alma" y puede fácilmente tener una recaída. Le molesta si la llamo por teléfono cuando esté a punto de sucumbir a los postres en esos flacos momentos de gorda?

Hernán: agradézcole el cumplido! y le digo que no sea "quebrantapajarón" y preste atención a lo que, previendo que este es un blog que visita gente con cultura (literaria, alcohólica, etc) aclaré que se trataba de -abro cita (o en este saco debería decir *sabrocita*?) "un particular soneto con rima imperfecta y licencias poéticas" -fin de cita. Obviamente estaba al tanto de la irregularidad en la que incurría, pero lo hice con fines de completar ideas y no "encorsetar" tan al pie de la letra la recreación jocosa.
De todas formas, le agradezco su interés por mejorar con sus aportes este sitio, aunque ello implique -a veces- que le ande buscando la decimoquinta pata al soneto. :)
Besos a su sra, que es mi ídola en esta lucha por mantener la sobriedad gástrica.

March 18, 2006 3:53 AM  
Blogger Santiago said...

siempre odie hacer dieta, pero se que siempre lo necesite. es una poesia muy agradable y me senti identificada. ahora que me compre un smartphone, uno de esos celulares nokia voy a poder leerte mas seguido porque son entretenidos tus posteos!

April 15, 2015 2:19 PM  

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